La anatomofisiología juega un papel fundamental en los conocimientos del técnico en emergencias sanitarias. Y es que la rapidez y la precisión pueden marcar la diferencia a la hora de salvar la vida de un paciente.

Los profesionales que se encuentran en primera línea no solo deben ser hábiles. También es crucial que cuenten con conocimientos sobre el cuerpo humano y los procesos que lo mantienen en funcionamiento. En esta guía vamos a ver en qué consiste esta disciplina y también explicaremos su importancia.

¿Qué es la anatomofisiología?

Debes entender la anatomofisiología como la combinación de otras dos disciplinas que son complementarias entre sí, la anatomía y la fisiología. La primera se encarga de estudiar la estructura del cuerpo humano, así como de sus órganos, tejidos y sistemas. En fisiología lo que se estudia es cómo funcionan esos órganos y sistemas, así como las interacciones que permiten al organismo continuar con vida.

Comprender estas disciplinas es muy importante, ya que permite al profesional interpretar correctamente los signos del cuerpo y relacionar síntomas con posibles lesiones y patologías. Incluso aunque el Técnico de Emergencias Sanitarias no sea un facultativo esto es de gran relevancia, ya que es lo que puede ayudarle a tomar mejores decisiones y a hacerlo en un menor periodo de tiempo, aunque más adelante profundizaremos sobre ello.

¿Qué se estudia en este módulo?

En el módulo 9 del Ciclo Formativo de Grado Medio de Técnico de Emergencias Sanitarias, se estudia anatomofisiología y patologías básicas. Vamos a ver todo lo que suele abarcar:

  • Los sistemas del cuerpo humano incluyen el sistema nervioso, endocrino, muscular, óseo o esquelético, inmunológico, linfático y sensorial, mientras que los aparatos del organismo comprenden el digestivo, respiratorio, circulatorio, excretor, reproductor (masculino y femenino), locomotor (formado por huesos y músculos) y el tegumentario, que engloba la piel y sus anexos.
  • Órganos y estructuras clave. Corazón, pulmones, hígado, riñones, cerebro, huesos, articulaciones, etc.
  • Funcionamiento básico. Cómo entra y se transporta el oxígeno, cómo se bombea la sangre, cómo reacciona el cuerpo ante una hemorragia, cómo se regulan la temperatura o los niveles de glucosa, etc.
  • Mecanismos de defensa. El sistema inmunológico y las respuestas inflamatorias.
  • Los principios fundamentales de la homeostasis se refieren al mecanismo por el cual el organismo regula y mantiene estables sus variables fisiológicas internas (como la temperatura, el pH, la presión osmótica y las concentraciones de iones o glucosa), asegurando la constancia del medio interno frente a cambios externos mediante sistemas de control y retroalimentación.

¿Qué son las patologías básicas?

Las patologías básicas son las enfermedades, lesiones y alteraciones más frecuentes que afectan al funcionamiento normal del organismo. No se estudian con la profundidad clínica propia de un médico, pero sí es necesario conocer en qué consisten, cómo se manifiestan, cuáles son sus signos y síntomas característicos, los riesgos asociados y cuál debe ser la primera actuación sanitaria en cada caso, dado que en determinadas situaciones una intervención temprana puede resultar decisiva para el pronóstico del paciente.

En Emergencias Sanitarias se da prioridad a aquellas más comunes en las salidas, como las paradas cardiorrespiratorias, las hemorragias, los traumatismos, las quemaduras, etc.

patologías básicas

¿Qué aporta este módulo al profesional de emergencias sanitarias?

A continuación, vamos a repasar la importancia de esta disciplina para el TES:

Permite valorar al paciente con criterio

Para poder evaluar a una persona en situación de emergencia es necesario comprender qué estructura puede estar dañada, por qué el paciente presenta ciertos síntomas o qué sistema vital puede estar comprometido. Sin esta base, la valoración sería intuitiva y podría llevar a errores críticos.

Facilita actuar con rapidez y seguridad

En emergencias, cada minuto cuenta. Si el profesional sabe qué está pasando dentro del cuerpo, puede decidir qué intervención aplicar:

  • ¿Es necesario controlar una hemorragia masiva inmediatamente?
  • ¿Debe inmovilizar la columna antes de mover al paciente?
  • ¿Es prioritario abrir la vía aérea o administrar oxígeno?

Gracias a los conocimientos en anatomofisiología es más fácil actuar sin dudar.

Mejora la comunicación con otros profesionales sanitarios

Un técnico debe transmitir información de forma clara y útil a enfermeros, médicos o equipos hospitalarios. Describir la localización de un dolor, la presencia de deformidades, la alteración de constantes vitales o la sospecha de una patología solo es posible si existe un lenguaje común basado en la anatomía y la fisiología.

Ayuda a prevenir complicaciones

El conocimiento de los mecanismos de agravamiento de determinadas patologías permite implementar medidas preventivas y actuar de manera anticipada. Por ejemplo, identificar que una fractura abierta constituye un foco potencial de infección, riesgo de hemorragia masiva y complicaciones por dolor intenso; reconocer que en el paciente diabético la hipoglucemia severa puede evolucionar a coma si no se instaura tratamiento urgente; o comprender que en insuficiencia respiratoria la oxigenación puede optimizarse colocando al paciente en decúbito supino con elevación cefálica. La ausencia de estos fundamentos dificulta la prevención de la descompensación clínica y el pronóstico del paciente.

Aumenta la seguridad del propio profesional

No todo el conocimiento va dirigido al paciente. Hay situaciones en las que el técnico debe protegerse a sí mismo. Comprender cómo se transmiten infecciones, cómo se comportan ciertos agentes tóxicos o qué efectos tienen las sustancias peligrosas reduce los riesgos para el equipo de emergencias.

Permite comprender mejor los protocolos

Los protocolos de emergencias no constituyen directrices arbitrarias, sino que se fundamentan en principios anatomofisiológicos rigurosos. La comprensión por parte del alumno de la base racional de estos procedimientos facilita la asimilación de las acciones a realizar y fomenta una intervención más segura y profesional.

Las bases de la anatomofisiología son uno de los pilares fundamentales para el trabajo diario del técnico en emergencias sanitarias. No solo debes aprenderte de memoria los nombres de los huesos o las funciones de cada órgano. Esta disciplina te ayudará a salvar vidas, ya que serás capaz de comprender mejor el funcionamiento del cuerpo humano y podrás actuar con mejor criterio en situaciones críticas.