Controlar la iluminación puede convertirse en un auténtico desafío en algunas instalaciones. Pero, por suerte, gracias al telerruptor, se puede conseguir un resultado duradero, práctico y seguro.
A lo largo de esta guía te explicaremos en qué consisten estos dispositivos, hablaremos sobre los distintos componentes que debe tener el circuito y también profundizaremos sobre sus distintos tipos, sus beneficios y sus principales aplicaciones.
Este tema forma parte del temario y las prácticas de nuestra formación de Instalador Electricista.
¿Qué es un telerruptor?
Al telerruptor también se le conoce como relé de impulso, y no es más que un dispositivo (electromecánico o electrónico) que permite mantener un circuito encendido o apagado enviando pequeños impulsos eléctricos.
Hasta aquí es posible que te preguntes cuál es la diferencia con cualquier interruptor tradicional. Y es una gran pregunta. A diferencia de estos, los telerruptores cambian de estado por cada impulso que reciben. Por el contrario, los interruptores tradicionales permanecen en una posición fija hasta que se cambia manualmente.
¿Pero esto cómo funciona en la práctica? Cuando tienes delante un circuito con varios pulsadores conectados a un telerruptor, en el momento que cualquiera de ellos se pulsa se cambia el estado del circuito. Si una lámpara estaba encendida, pasará a apagarse y al revés.
¿Qué componentes debe tener la instalación?
Si quieres crear un circuito de lámparas mediante un relé de impulso, debes contar con cuatro elementos, como mínimo:
- Relé. Este es el corazón del sistema. Puedes instalarlo directamente en el cuadro eléctrico o, si lo prefieres, en una caja de registro.
- Pulsadores. Como ya hemos explicado, al presionarlos envían un impulso eléctrico. Y todos ellos deben instalarse en paralelo para que cualquiera actúe sobre todo el sistema.
- Puntos de luz. Pueden ser una o varias lámparas que deben ser controladas por el telerruptor.
- Conductores eléctricos. Uno de ellos debe servir para alimentar el circuito, y tiene que contar con fase y neutro, mientras que el otro se usa para enviar la señal del pulsador al relé.

¿Qué tipos de telerruptor puedes encontrar?
En el mercado hay disponibles varias clases de telerruptor, que se adaptan a distintas necesidades y precios:
- Electromecánicos. Son los más comunes, y tienen una construcción muy simple, ya que cuentan con una bobina y un mecanismo mecánico de enclavamiento. Pero esto también los convierte en la alternativa más económica, robusta y fácil de reparar.
- Electrónicos. Estos modelos son más caros que los anteriores. Sin embargo, tienen sus propias ventajas, ya que ofrecen un consumo más reducido y también son más silenciosos.
- Con temporizador. Incorporan un retardo programable que permite apagar de manera automática la iluminación tras un tiempo determinado. Por eso, suelen emplearse en escaleras y también en garajes.
- Controlados por bus o domóticos. Estos telerruptores incorporan la última tecnología para ser compatibles con los sistemas de domótica y automatización del hogar, con estándares como KNX o Zigbee. Esto permite manejarlos desde una aplicación o desde un panel de control.
¿Cuáles son sus ventajas?
El uso telerruptor ofrece numerosas ventajas frente a los sistemas convencionales de conmutación. En primer lugar, hay que tener en cuenta que son mucho más fáciles de cablear. Además, no existe un límite en las instalaciones, por lo que en la práctica se pueden controlar los sistemas de iluminación desde múltiples puntos. Y como el paso de corriente por estos dispositivos es muy bajo, su duración es mayor que en el caso de los interruptores de toda la vida.
La seguridad es otro punto a favor de estos relés, ya que como el circuito de mando es independiente del de potencia, es muy difícil que se produzca un cortocircuito o un sobrecalentamiento de la línea.
¿Dónde suelen usarse?
Aunque es posible emplear los telerruptores en cualquier instalación, suelen reservarse para aquellas en las que los conmutadores pueden resultar más complejos o menos eficientes.
Por ejemplo, en pasillos largos donde hay que apagar y encender la luz en puntos lejanos o en escaleras. También en las zonas comunes de edificios y en garajes o en espacios públicos, como pueden ser hospitales, oficinas u hoteles.
Además, como hemos visto en uno de los apartados anteriores, son muy útiles a la hora de domotizar una casa, ya que muchos modelos son compatibles con los sistemas centralizados de control de la iluminación.
¿Es difícil la instalación de un telerruptor?
Al igual que sucede con cualquier otro mecanismo eléctrico es importante que tomes algunas precauciones durante su montaje. Lo más importante es dimensionar adecuadamente la potencia total de las lámparas que deben iluminarse y la longitud del circuito. Así se puede escoger un cable de la sección adecuada que sirva tanto para evitar sobrecalentamientos como caídas de tensión excesivas.
En el caso de que la iluminación vaya a ser LED o cuente con sistemas electrónicos, es recomendable que optes por modelos específicos, ya que así evitarás que se produzcan parpadeos o encendidos no deseados por corrientes residuales.
Como ves, el telerruptor es una gran solución para gestionar la iluminación desde varios puntos. Son sencillos de instalar, tienen un bajo mantenimiento y son versátiles. Lo que los convierte en la opción ideal en muchas situaciones.
