¿Conoces los principales riesgos laborales para electricistas? Como profesional, estás expuesto a una amplia variedad de peligros que pueden llegar a ser muy graves. Por eso, queremos ayudarte a tomar conciencia de ellos en esta pequeña guía en la que haremos un repaso a los más importantes y te daremos consejos para prevenirlos.
Este artículo está orientado principalmente a estudiantes de electricidad como nuestros alumnos del Curso de Instalador Electricista.
Importancia de la PRL en el sector eléctrico
Trabajar con electricidad implica un riesgo potencialmente mortal, y es que la corriente eléctrica puede llegar a provocarte una parada cardiorrespiratoria. Pero incluso en sucesos leves hay otros peligros, como las quemaduras, que también pueden tenerte algunas semanas con curas diarias.
El trabajo con electricidad implica riesgos potencialmente mortales. El contacto con corriente eléctrica puede provocar desde quemaduras hasta paradas cardiorrespiratorias. Además, existen riesgos indirectos como caídas, incendios o explosiones derivados de fallos eléctricos.
La Ley 31/1995 de Prevención de Riesgos Laborales establece el marco general que obliga a las empresas a garantizar la seguridad y salud de los trabajadores. En el caso de los electricistas, esta obligación se traduce en una evaluación específica de riesgos y en la adopción de medidas técnicas, organizativas y formativas.
Principales riesgos laborales para electricistas
A continuación, vamos a explicarte con todo detalle cuáles son los riesgos a los que tienes que enfrentarte en este oficio.
Riesgo eléctrico
Este es, sin duda, el más conocido. Y puede producirse de varias formas. Lo más habitual es el contacto directo con la corriente eléctrica. Aunque, debido a problemas de aislamiento, también puede haber contactos indirectos. Y, sobre todo cuando se trabaja con alta tensión, hay un mayor riesgo de que se produzca un arco eléctrico.
Este peligro suele llevar asociadas quemaduras internas y externas de diversa índole, electrocución, fibrilación ventricular y, en los casos más graves, incluso la muerte.
Caídas y trabajos en altura
Cuando se trabaja con electricidad es habitual tener que hacer uso de escaleras para acceder a postes eléctricos y también trabajar sobre tejados. Estos escenarios pueden producir caídas a distinto nivel, algo especialmente peligroso cuando se trabaja bajo una climatología adversa o superficies inestables, como por ejemplo una calle en pendiente.
Riesgos térmicos y de incendio
Los cortocircuitos y las sobrecargas en la red pueden producir altas temperaturas que terminen generando un incendio. Este riesgo, aunque menos habitual, ya que la mayoría de problemas se producen por una falta de mantenimiento y no durante la instalación, también debes tenerlo en cuenta, sobre todo al trabajar en los cuadros eléctricos.

Otras normativas aplicables
Además de la ley que te hemos explicado al inicio del artículo, hay otras que debes tener siempre en cuenta. La más importante es el REBT (Reglamento Electrotécnico de Baja Tensión). En el se regulan todos los requisitos que debe cumplir cada instalación por cuestiones de eficiencia y seguridad.
Además, tienes que respetar las normas UNE que sean aplicables a las instalaciones y los equipos eléctricos, así como el RD 614/2001 sobre disposiciones mínimas para la protección de la salud y seguridad frente al riesgo eléctrico.
En esta normativa se establecen aspectos como:
- Clasificación de trabajos con tensión y sin tensión.
- Distancias de seguridad.
- Procedimientos de trabajo.
- Formación obligatoria para trabajadores autorizados.
Medidas preventivas ante los riesgos eléctricos
Vamos a hablar sobre algunas reglas de oro que se deben tener presentes para evitar accidentes y garantizar la seguridad de los electricistas. En primer lugar, siempre que sea posible debes trabajar sin tensión eléctrica. Para ello hay que desconectar la instalación, ya sea mediante el cuadro eléctrico o el contador.
También, debes asegurarte de que no hay realimentaciones, y verificar mediante las herramientas adecuadas que efectivamente no hay ningún tipo de tensión.
Además, debes señalizar y delimitar el área de trabajo. Aunque son tareas que no llevan más de unos minutos, pueden salvarte la vida.
Por último, es esencial utilizar los equipos de protección individuales (EPIs) cuando la situación lo requiera:
- Guantes aislantes.
- Casco dieléctrico.
- Calzado de seguridad aislante.
- Ropa ignífuga.
- Pantallas faciales contra arco eléctrico.
No olvides emplear las herramientas adecuadas para trabajar en instalaciones eléctricas. Deben estar certificadas, bien mantenidas y garantizar el aislamiento.
Todos estos aspectos son cruciales para conseguir una correcta prevención de riesgos laborales para electricistas.
Ahora que ya hemos repasado los riesgos laborales para los profesionales electricistas es momento de pasar a la acción. La prevención en el sector eléctrico no es una opción, sino una auténtica necesidad vital. Como electricista tendrás que trabajar en un entorno donde cualquier pequeño error puede tener consecuencias muy graves. Por tanto, cumplir con la normativa es solo el punto de partida. La verdadera seguridad se alcanza mediante la combinación de una formación adecuada, el uso de los equipos homologados, procedimientos rigurosos y una cultura de prevención sólida.
