En este artículo vamos a mostrarte cuál es el material básico de la clínica dental. Hablaremos sobre el autoclave, la selladora y el baño de ultrasonido.

El autoclave: fundamental para la esterilización y el control de las infecciones

Las medidas de higiene y seguridad en la clínica dental deben ser máximas, y las autoridades sanitarias llevan a cabo un exhaustivo control sobre ello. Sin embargo, incluso cuando se toman todas las medidas de prevención para la transmisión de enfermedades, gran parte del instrumental no puede desecharse, por lo que es necesario esterilizarlo para mantenerlo libre de patógenos. Y aquí es donde entra en juego el autoclave.

Su única función consiste en esterilizar todo el instrumental clínico. Y, para ello, emplea vapor de agua a alta presión y unas temperaturas que oscilan entre los 121 y los 134 grados. Este proceso garantiza la total eliminación de microorganismos, virus o bacterias que puedan estar presentes en el instrumental. Además, evita la transmisión de enfermedades entre unos pacientes y otros.

En las clínicas dentales podemos encontrar autoclaves de tres clases: N, S y B. Estos últimos, son los únicos capaces de esterilizar todo el instrumental, sin importar si se trata de un aparato poroso, hueco o sólido. Por tanto, son los más empleados en la actualidad.

Por supuesto, estos equipos están sujetos a un estricto control por parte de las autoridades sanitarias, ya que su correcto funcionamiento es vital para conseguir una eliminación total de los restos biológicos.

La selladora térmica: un aparato imprescindible antes de la esterilización

A pesar de que el autoclave es el equipo que se encarga de la esterilización, gracias a la selladora térmica se pueden cerrar al vacío los sobres con el instrumental antes de que estos sean desinfectados. Pero ¿por qué se debe cerrar herméticamente este material? Lo cierto es que el objetivo es doble. Por una parte, esto evita que nadie más entre en contacto con el instrumental contaminado. Pero, además, el proceso garantiza que permanece estéril hasta el momento de su reutilización.

esterilizar material dental

Baño de ultrasonido: un material básico de la clínica dental.

El baño de ultrasonido es un equipo fundamental en el área de esterilización de una clínica dental, diseñado para la limpieza profunda del instrumental antes de ser introducido en el autoclave.

Su función principal es la eliminación de la biocarga (restos de sangre, saliva, tejidos, cementos y placa bacteriana) que queda adherida tras una intervención. Es una fase de pre-esterilización esencial para garantizar que el autoclave funcione correctamente, ya que el vapor no puede esterilizar superficies cubiertas por residuos físicos.

La lámpara de luz halógena

Algunos productos utilizados en la reconstrucción dental, o incluso en los empastes, requieren de un proceso de polimerización para solidificarse de forma rápida. Este es el caso del composite dental, también conocido como resina compuesta.

Las lámparas de luz halógena permiten que se lleve a cabo ese proceso. Y para ello emiten una luz en una longitud de onda específica que activa esa polimerización. No obstante, algunas clínicas están apostando por sustituir estas lámparas, cuyo consumo es elevado y que también tienen una corta vida útil, por otras mucho más eficientes: las LED.

Equipos de radiodiagnóstico dental: mucho más que radiografías

Los equipos de radiodiagnóstico, que hasta hace unos años solo estaban presentes en algunas clínicas, debido a la inversión necesaria, se han democratizado y actualmente su presencia es imprescindible. Y es que resultan fundamentales para poder evaluar el estado bucodental de cada paciente. Ya que permiten detectar caries, problemas óseos, enfermedades periodontales o infecciones que a simple vista no son visibles.

Los aparatos más habituales son:

  • Radiografía intraoral. Se usa para ver en detalle una o varias piezas dentales.
  • Telerradiografía. Permite obtener una vista digital del cráneo y las estructuras óseas faciales (maxilares, mandíbula y dientes) a una distancia específica del paciente. es fundamental para evaluar el crecimiento óseo y la relación entre los distintos huesos de la cara.
  • Ortopantomógrafo. Proporciona una imagen completa de la arcada dental superior e inferior.
  • Escáner 3D o CBCT. Facilita el estudio en profundidad de los tejidos óseos y permite realizar planificaciones quirúrgicas o de implantes.

Como ves, el material básico en una clínica dental está compuesto por una combinación de equipos de esterilización, diagnóstico, tratamiento y protección.

Todos los materiales que hemos mostrado en este artículo los vas a conocer en profundidad durante tus prácticas y una vez comiences tu día a día en una clínica. No obstante, queremos que comprendas que cada uno de estos equipos cumplen una función crucial para que los tratamientos de los pacientes sean un éxito. Por tanto, es muy importante su elección, y también su mantenimiento con el paso del tiempo.