Primeros auxilios en perros y gatos, algo sobre lo que todo dueño de mascota debería tener unos conocimientos básicos. Igual que a ti pueden ocurrirte accidentes, ellos pueden sufrirlos. Y, de igual modo, una atención inmediata puede marcar la diferencia. Los primeros minutos son determinantes en el pronóstico de tu compañero.

¿Cómo actuar ante una emergencia veterinaria?

Si tienes mascota, seguro que en más de una ocasión te has encontrado con una circunstancia complicada. Los animales son curiosos y esto puede derivar en accidentes: cortes, arañazos, atragantamientos con la comida o el agua, etcétera. Son pequeños problemas que te generan un gran estrés si no sabes cómo solventarlos. Por ello, es crucial tener unos conocimientos básicos que puedan ayudarte ante este tipo de situaciones.

Lo básico es que conformes un botiquín para primeros auxilios en perros y gatos con los siguientes elementos:

  • Algodón.
  • Tijeras.
  • Guantes de goma.
  • Gasas estériles.
  • Alcohol.
  • Esparadrapo.

Si tu mascota no responde o crees que no puedes hacer nada más útil, lo mejor es que acudas con ella a tu clínica veterinaria. Lo fundamental es no perder el tiempo e ir lo más tempranamente posible. Una actuación rápida puede salvarle la vida a tu perro o gato.

Los primeros auxilios en perros y gatos

A continuación, hemos hecho una selección sobre primeros auxilios en perros y gatos dependiendo del tipo de problema. Lo importante es que mantengas la calma para responder lo más rápido y eficazmente posible.

Atragantamientos

Si tu mascota no puede respirar, abre su boca e intenta extraer la comida. Si no sirve, pon al animal boca abajo, levantando sus patas traseras. Si tampoco funciona, realízale la maniobra de Heimlich. Desplázate a su espalda y coloca tu puño sobre la boca del estómago, al final del esternón, y realiza compresiones. Con firmeza, pero sin llegar a hacerle daño a tu mascota. Revisa que ha expulsado el objeto extraño.

Heridas

Ante heridas superficiales, lava la zona y desinféctala con clorhexidina o povidona yodada diluidas con un poco de agua. Hazlo con tranquilidad, calmando al animal y poniéndole un bozal si fuese necesario, pues lo normal es que se revuelva ante el dolor. Hecho esto, ponle un vendaje y cámbiaselo hasta que veas que la herida va cerrándose. Si es una herida grave que sangra abundantemente, comprime con tu mano la herida con gasas. Lleva a tu mascota a tu centro veterinario de urgencias.

Quemaduras

En este caso prescinde del vendaje. No rompas las ampollas en la zona afectada ni apliques crema de dientes. Aplica sobre la zona una pomada específica que podrás encontrar en tu clínica veterinaria.

Fracturas

En esta situación, tu labor consistirá simplemente en coger a tu mascota lo más suavemente posible; acude al veterinario evitando manipular la zona dañada y sin realizar movimientos bruscos durante el trayecto.

Electrocuciones

Aunque habitual, los gatos y los cachorros de perro pueden mordisquear los cables y recibir una descarga eléctrica más o menos fuerte. Si ha sido solo un susto, habrá aprendido la lección. Si no, tápale con una manta y llévalo a la clínica para comprobar que no ha habido daños internos mayores.

Convulsiones

¿Ha perdido la conciencia? ¿Está rígido o con contracciones musculares? Intenta arrastrarlo por el suelo sin levantarlo alejándolo de objetos con los que se pueda lesionar. Si te es posible trata de grabarlo con el móvil, ya que le ayudará a tu veterinario en el diagnóstico.

ir al veterinario

Accidentes menos comunes

Pero aquí no acaban los primeros auxilios en perros y gatos. En ciertas épocas del año, se puede producir una emergencia veterinaria muy concreta que requiere de una rapidez mayor si cabe. Por ejemplo:

Golpe de calor

Ante un golpe de calor, pon a tu compañero bajo una sombra o un lugar fresco. Intenta que beba agua si está consciente y sin forzarle. Aplícale con una toalla agua fría en axilas, cabeza e ingles. No lo bañes con agua fría. Llévalo lo antes posible al veterinario.

Oruga procesionaria

Cuando aparece este insecto, tu atención debe multiplicarse en cada paseo con tu perro. Si crees que ha podido olisquear o lamer alguna, actúa con rapidez. Mientras vas al veterinario, limpia su boca con agua templada. Así se desprenderán los pelos urticantes. No frotes el interior de la cavidad bucal. El veterinario se encargará de todo lo demás. Pero, en este caso, lo principal es la precaución.

Picaduras

Las picaduras de insectos y parásitos son otra problemática común: pulgas, garrapatas… Pueden dañar la salud de tu mascota mucho más de lo que te imaginas. Especialmente durante los paseos, tu perro deberá ir provisto con un antiparasitario. Puedes encontrarlo de tipo collar o en gotas. Lo habitual es que se produzcan sobre todo en primavera, momento en el que tendrás que estar especialmente alerta.

En cualquier caso, si te ves incapaz de controlar la situación, acude cuanto antes a la clínica y no dejes pasar el tiempo. Por muy pequeño que pueda parecer el percance, siempre es mejor curarse en salud.

 

Saber los primeros auxilios en perros y gatos es el punto de partida para tu tranquilidad y la de tu mascota. Ten a mano siempre el botiquín básico y localiza una clínica veterinaria 24 horas. Las emergencias nunca avisan; jamás se sabe cuándo pueden producirse los accidentes. Y si te interesa la formación veterinaria, no dudes en echarle un vistazo a nuestro curso de Auxiliar Técnico de Veterinaria.