Las fresas dentales son instrumentos que se usan a diario en odontología, ya que permiten cortar, dar forma y pulir tanto el esmalte como la dentina.

A lo largo de este artículo vamos a explicarte en qué tratamientos se deben emplear. Además, hablaremos de los diferentes tipos de fresas dentales que puedes encontrarte. Y, además, te daremos algunos consejos para su cuidado y mantenimiento que te serán muy útiles en tu día a día.

Este tema forma parte del temario de nuestro Curso de Auxiliar de Clínica Dental en Barcelona y Hospitalet.

¿En qué tratamientos se utilizan las fresas dentales?

Aunque pueden emplearse en una gran variedad de tratamientos, lo más habitual es que tengas que prepararlas a la hora de eliminar las caries, ya que se trata de un paso fundamental antes de empastar cualquier pieza dental. Con ellas, se puede eliminar todo el tejido dañado para darle la forma deseada antes de completar el procedimiento.

En el proceso, se suelen emplear dos tipos de fresas diferentes. Por un lado, para eliminar por completo la caries, se utilizan fresas dentales esféricas. Sin embargo, para preparar la cavidad antes del empaste, se suelen aprovechar las ventajas que ofrecen las fresas cilíndricas y las cónicas. Y es que ambas son muy útiles para crear paredes y ángulos de convergencia adecuados antes de aplicar el composite.

En otros casos, también tendrás que tener listas las fresas cuando haya programado un tallado dental. Ten en cuenta que para que puedan adaptarse las prótesis fijas (coronas y puentes) a los dientes naturales del paciente es necesario reducir el material dental. Algo para lo que suele usarse la fresa cónica.

Además, las fresas dentales resultan la opción ideal a la hora de realizar trabajos de restauración dental, ya que mediante el uso de fresas finas y fresas de pulido se puede conseguir un ajuste más preciso y un acabado superficial sin irregularidades.

Clasificación de las fresas dentales

A la hora de elegir la fresa dental ideal para cada trabajo, debes tener en cuenta varios factores: su forma, su material y su granulometría. Vamos a verlos:

Según su forma

La forma que tenga la fresa es la que determina el tipo de corte y de aplicación en la que se debe emplear. Puedes encontrarte con fresas dentales cilíndricas, cónicas, de punta roma o punta redondeada ,esféricas o de bola.

Según el material

El material con el que están fabricadas también tiene un impacto importante en aspectos como el precio, la durabilidad o la calidad del resultado.

Las más económicas son las de acero inoxidable, aunque su vida útil es considerablemente más corta que en el resto de casos.

También son comunes las de tungsteno, que son mucho más resistentes al desgaste y gracias a su composición mejoran la calidad del corte y reducen el calor producido por la fricción.

Por último, tenemos que hablar de las diamantadas. En su superficie están recubiertas por pequeños gránulos de diamante y son las que ofrecen una mejor calidad final, siendo ideales para trabajos en los que haya que tener gran precisión o una terminación fina.

tipos de fresas dentales

Según su granulometría

La granulometría de las fresas de odontología determina la cantidad de material que son capaces de retirar y el resultado que se logrará con ellas. Cuanto mayor sea el grano, más capacidad de fresado tienen, pero por contra se obtendrá un resultado más rugoso. Para facilitar su distinción en la consulta, se dividen por colores:

  • Color negro. Grano supergrueso con un máximo de 180 micras.
  • Verde. Grano grueso con un máximo de 150 micras.
  • Azul. Grano medio con un máximo de 106 micras.
  • Rojo. Grano fino con un máximo de 63 micras.
  • Color amarillo. Grano superfino con un máximo de 40 micras.
  • Blanco. Grano ultrafino con un máximo de 14 micras.

Cuidados y mantenimiento de las fresas dentales

Para garantizar la eficacia y la seguridad de las fresas, es fundamental que seas muy estricto con su higiene y mantenimiento. Te aconsejamos seguir estos pasos:

En primer lugar, es fundamental la esterilización tras cada uso. De esa forma, se evita la contaminación entre los pacientes y se elimina cualquier materia orgánica que haya podido quedar incrustada.

De forma regular, también es conveniente que revises el desgaste del filo y la integridad de la cabeza de la fresa. Ten en cuenta que esta es la parte que está en contacto con las piezas dentales de los pacientes, y si se encuentra en mal estado puede generar demasiado calor durante el trabajo, o incluso llegar a dañar el diente.

Otro aspecto que no debes pasar por alto es su almacenamiento. Existen en el mercado estuches específicos para organizar las fresas y mantenerlas a buen recaudo. Así, evitarás que se produzca cualquier tipo de golpe o de contaminación.

Las fresas dentales son herramientas esenciales en la práctica odontológica, y ahora que ya conoces los diferentes tipos que existen, sus materiales y aplicaciones podrás llevar a cabo un trabajo más eficaz. Como auxiliar, dedicar tu tiempo a estudiar e identificar en profundidad estos útiles es crucial para ofrecer siempre el mejor servicio a los pacientes y al odontólogo.