La dentición canina es crucial para una amplia variedad de tareas que van más allá de comer o jugar. Su dentición ha evolucionado para cumplir con todas las necesidades de lo que supone ser un animal carnívoro. Y conocer el funcionamiento de su dentición ayuda a comprender cuáles son sus necesidades para garantizar su bienestar a lo largo de su vida y evitar posibles enfermedades periodontales.
Anatomía de la dentición canina
Los perros tienen cuatro clases de dientes, cada uno con funciones específicas que les ayudan a sujetar, desgarrar y moler la comida. Su estructura es muy diferente a la nuestra, ya que no han evolucionado para disfrutar de una dieta completamente omnívora. En los perros adultos los dientes permanentes son 42 y se distribuyen así:
Incisivos
Los perros adultos tienen un total de 12 incisivos (6 superiores y 6 inferiores). Son los dientes frontales. Tienen un tamaño pequeño y son afilados. Resultan ideales para cortar los alimentos en pedazos pequeños, pero también se usan en el día a día, ya que ayudan al animal a acicalar su pelo y a limpiar sus posibles heridas.
Caninos
El número de caninos es de 4 en total (2 superiores y 2 inferiores). Aunque su nombre podría indicarte lo contrario, lo cierto es que estos dientes están presentes en la mayoría de mamíferos, incluso en algunos animales herbívoros. Su función principal es la de sujetar a la presa y desgarrarla. Y es probable que sea la principal seña de identidad de la dentadura canina, sobre todo por su tamaño, ya que tienen una longitud muy superior a la de los otros 38 dientes.
Premolares
Este es el grupo más numeroso en la dentición canina. Los perros cuentan con un total de 16 piezas premolares. Se sitúan a ambos lados de la boca y permiten cortar y triturar los alimentos más duros, como por ejemplo los huesos carnosos. La muela carnicera en perros es el cuarto premolar superior y el primer molar inferior, diseñados para cortar carne y hueso.
Molares
Están situados en la parte trasera de la dentadura y los perros cuentan con 4 molares en la parte superior y 6 en la inferior. Son grandes y aplanados y se emplean para moler y triturar la comida antes de que continúe su paso por el sistema digestivo.

Las etapas de la dentición canina
En este aspecto los perros son muy similares a los humanos, ya que también tienen dos fases de dentición bien diferenciadas.
Dentición de leche o temporal
Los cachorros nacen siempre sin dientes. Y es a partir de las 3 semanas cuando comienzan a aparecer sus primeras piezas de leche, cuya característica principal es su tamaño, ya que son muy pequeños, y también parecen muy afilados. La dentición temporal se completa con un total de 28 dientes, donde destaca la ausencia de molares. Y para comprender esto hay que pensar en cómo es la vida de un cachorro en libertad.
En la naturaleza, los parientes más cercanos al perro durante las primeras tres semanas se alimentan exclusivamente de leche, y pasado ese tiempo comienzan un destete paulatino comiendo carne regurgitada de su madre hasta pasadas las ocho semanas. Después, a partir de los tres meses, empiezan a comer pequeñas presas sin huesos demasiado duros para su digestión.
A lo largo de esta etapa los cachorros tienen sus encías sensibles, deben morder objetos constantemente para aliviar el dolor y pueden mostrarse irritables.
Cambio de dientes
Entre los tres y los siete meses los perros pierden paulatinamente su dentición temporal para dar paso a la permanente. Los tutores no suelen notarlo, ya que suelen tragarse los dientes de leche. Pero es una etapa muy importante, ya que hay ocasiones donde algunas piezas temporales pueden permanecer en su lugar y causar problemas de alineación en el futuro y enfermedad periodontal. En estos casos, puede ser necesario extraer el diente de forma mecánica.
Principales problemas dentales en los perros
La salud dental canina muchas veces queda en un segundo plano por parte de los dueños. Por eso siempre debemos recomendar una higiene exhaustiva que evite la mayoría de enfermedades asociadas a la dentición. De hecho, más del 80 % de los perros con más de tres años sufren de enfermedad periodontal, un dato que puede ayudarte a comprender la magnitud del problema.
El sarro al igual que en humanos, si no se elimina a tiempo, siempre termina irritando las encías de los perros y produciendo gingivitis y periodontitis con el paso del tiempo. Pero este no es el único problema. También puedes encontrarte con fracturas dentales en animales que mastican habitualmente objetos duros como huesos, piedras o juguetes rígidos.
Además, otro problema muy común en la consulta es la maloclusión. Con el tiempo produce dificultad para comer en los casos más extremos y también un desgaste prematuro de los dientes.
La dentición canina juega un papel muy importante desde las primeras semanas de vida y permite a estos animales alimentarse y cuidarse de forma autónoma. Por tanto, mantenerlos en perfectas condiciones puede ser de gran ayuda para su salud, ya que su boca dice mucho de cómo será en el futuro su estado general.
